lunes, 19 de agosto de 2013

Hogar fuera del hogar


Durante una cena entre amigos toqué el tema de la hospitalidad con uno de mis restauranteros favoritos, el distinguido y encantador Luis Galvez, dueño de Les Moustaches y Bistro Moustaches, quien definió la hospitalidad como “un servicio eficiente con una sonrisa”.
 Julien Debarle, el flamante y joven director de Operaciones de hoteles Intercontinental en México, se inclinó por una explicación más poética y coincidió en que la hospitalidad es “proveer un hogar fuera del hogar”. Ambas definiciones sonaban excelentes, pero en realidad me faltaba algo mas sobre el concepto.

Claro, la hospitalidad empieza con un buen producto y un buen servicio, instalaciones atractivas, buen ambiente, buena comida, amabilidad, trato cordial y, sobre todo, eficiente. En este mundo competitivo son los ingredientes básicos y, para nosotros los consumidores, es el punto de equilibrio a nuestras expectativas. Sin embargo, “lo básico” no las excede y no nos hace recordar la experiencia.

Muchas veces sólo recordamos las pequeñas molestias de nuestra estancia o comida, el ruido de los vecinos, el control remoto de la televisión que no funcionaba, la sopa que no estaba bien caliente. Obviamente se requiere algo más para impresionarnos.

¿Qué nos impresiona?

Cosas fuera de nuestra percepción. Respetamos a las personas que resuelven problemas, que se fijan en los detalles, que piensan las cosas antes que nosotros. Un profesional de la hospitalidad es flexible y anticipa; está presenta cuando se requiere pero no se impone y es discreto.

Elegancia única:

Westbury Mayfair, en Londres, cuyas mejores cualidades son su calidad y lujo contemporáneo sin paralelo, que han ido creciendo desde 1955, fecha en la que abrió sus puertas.
Ahora cuenta con 246 habitaciones, de las cuales 20 son suites que se distinguen por su comodidad, diseño y tamaño, de acuerdo con los estándares de Londres.
En este lugar pude degustar una gran variedad de comida y vivir una grata experiencia en el discreto y casual restaurante japonés Tsukiji Sushi, que combina lo mejor de esta cocina con el espíritu londinense.
También pasé un inolvidable momento en el Polo Bar, que cuenta con un diseño Art Deco y en el que se pueden probar las mejores bebidas y cocktails de Mayfair.
De hecho, el Polo Bar fue votado en 2010 como El Mejor Bar de Hotel del Año. Y no es para menos, pues no sólo es chic y tiene detalles de cristales de Swarovski, sino que todo está enmarcado en un ambiente sofisticación.

Saint James Paris, que con su impactante fachada, enmarcada por árboles, ya le quita el aliento a cualquiera, pues hay que resaltar que éste es el único castillo-hotel de la ciudad.
Situado en una zona tranquila y exclusiva, muy cerca del Arco del Triunfo, este hotel posee un lobby espectacular (con grandes escaleras, alfombras rojas y mármol alrededor) y ofrece habitaciones amplias y con una gran vista a una fuente o jardín.
Una de las cosas que más llamó mi atención fueron las paredes de cada suite, pues están decoradas individualmente con distintos colores y formas, con muebles de un diseño muy europeo y pinturas tanto modernas como antiguas. ¡Ninguna de las 48 suites y habitaciones es igual!
El restaurante se distingue por ofrecer lo mejor de la cocina gourmet francesa, que en el verano se puede degustar en la terraza del jardín.
Y para aquellos que desean disfrutar de la quietud del lugar, pueden entrar y ser hechizados por alguno de los 12 mil libros que hay en el bar-biblioteca del hotel, donde además los viernes se puede gozar de música jazz.
Por supuesto, también disfruté el jacuzzi, el sauna y los masajes del spa Gemology, así como del gimnasio.
Todo bajo un excelente servicio, que hizo mi estancia mágica y placentera.

Un entorno peculiar
Hospedarme en el Fresco Cave Suites & Mansions Cappadoccia fue una experiencia única, pues está decorado para estar acorde con la arquitectura de Capadocia.
Además, sin duda, me transportó al periodo otomano del siglo 18.
Su ubicación permite poder conocer toda la zona y regresar a él para descansar y ser consentido por su personal, cuya atención personalizada es de primera.
La limpieza y decoración hay que resaltarlas, pues esta “cueva” boutique es única, donde el lujo y lo acogedor se unen de manera natural, como la región misma.
De hecho, las habitaciones tienen un común denominador: las piedras, y algunas de ellas tienen en las paredes y techos formas caprichosas.
La hospitalidad sin duda me hizo sentir como en casa, como si fueran mis propios amigos de hace años los que me recibieran, pues en todo momento estuvieron atentos a mis necesidades.
La comida es particularmente deliciosa, así como el café que pude disfrutar en la terraza, desde donde pude capturar en mi cabeza una de las mejores postales del lugar.
Relais Santa Croce, en Florencia, es un lugar que se caracteriza por su intimidad, ya que sólo son 24 habitaciones, y por su buen gusto.
Aquí uno puede escapar del bullicio de las calles y llegar a descansar después de un largo día de visitas a sitios sumamente interesantes.
El hotel, que se ubica cerca de la Estatua de David, está asentado en el antiguo Palacio Ciofi Jacometti, en el corazón de Florencia, el cual se ha restaurado respetando su arquitectura y sus frescos originales. Sin embargo, pese a su “máscara” ancestral, es un hotel moderno que provee a sus invitados de la más alta tecnología y comodidades.
Además, los empleados reciben a los huéspedes con un gran trato, que es enmarcado por la belleza del lugar, pues posee unos techos altísimos y unos frescos que reflejan la historia del lugar que data del siglo 18.
Las suites son de gran comodidad y llenas de detalles suntuosos. Las que se ubican en lo alto tienen terrazas que dan a la Basílica de Santa Croce y desde donde se puede apreciar la ciudad.
Y probar las delicias que se preparan en el restaurante Guelfi e Ghibellini es algo que nadie se puede perder, ya que, incluso, está considerado como uno de los mejores de Florencia.

París

También en la Ciudad de la Luz se encuentra el Intercontinental Paris Le Grand, que es, como ellos mismos lo describen, un tesoro histórico en el centro de la ciudad.
Desde el hall uno puede observar que es un hotel clásico (ya cumplió 150 años), en el que por la tarde-noche te reciben con música de piano.
Aunque el hotel es muy grande, en cada rincón recibí una atención inmejorable y, por supuesto, una sonrisa. Es de esos lugares donde sin pensarlo dos veces regresarías con los ojos cerrados.
Por supuesto hay lujo y elegancia por donde se voltee, pero uno de sus mayores atractivos es su ubicación, pues ofrece una panorámica nocturna de la Ópera de París y está cerca del Museo del Louvre y otros destinos turísticos.
Inaugurado en 1862 y enclavado en un jardín de invierno de 800 m2, en este hotel también es un “must” visitar el Café de la Paix y el restaurante La Verriere.

viernes, 9 de agosto de 2013

Milán: elegancia total

Desde los años 50, Milán es conocida como la capital de la moda de Italia. Lo que hay que ver en en esta ciudad tan fashion se refleja en las dos principales actividades al año, cuando representantes de tiendas y de medios internacionales llegan a la capital lombarda para asistir a lo desfiles de Armani, Versace, Dolce & Gabbana y otros en la Vía Montenapoleone.


En el centro de Milán, en uno de los barrios más históricos de la ciudad y en un convento del siglo XV, está el hotel Four Seasons, que alberga  118 elegantes habitaciones de lujo, así como tres restaurantes de gran calidad, todo ello enmarcado por un patio claustral y con un gran paisaje del siglo 15. Las habitaciones combinan la arquitectura tradicional con el diseño italiano y con modernas habitaciones.

El hotel ha sabido sacar el máximo partido de la austeridad, sobriedad y sencillez de este tipo de edificaciones, para dar vida a un magnífico hotel de cinco estrellas donde un lujo contemporáneo y un ambiente acogedor y silencioso conforman una estética caracterizada por imponentes galerías de arcos construidos con ladrillos, y una iluminación donde impera la técnica del claroscuro.

Con vistas al jardín interior Il Patio, Il Teatro está abierto para la cena y brunch dominical. Después de cenar, el teatro también está disponible. La Veranda, dirigida por el famoso chef Sergio Mei, muestra la cocina mediterránea y local. Aquí se puede disfrutar del desayuno, almuerzo, merienda y cena.
Su salón Il Foyer cuenta con música de piano, una chimenea, y una colección de bocetos que Filippo Peroni hizo para el Teatro alla Scala.

Las habitaciones combinan la decoración del siglo décimo quinto con detalles arquitectónicos originales contemporáneos chic.Patricia Urquiola, diseñadora española afincada en Italia se ha encargado de que estas instalaciones cunenten con un suntuoso Spa de 800 metros cuadrados.
Este lugar de relajación situado en plena urbe cuenta con siete cabinas para tratamientos, cuatro salones de masajes, un salón para la manicure y pedicure, y una wetroom. Para aquellas personas o parejas a quienes no les guste compartir la intimidad de las termas, el hotel les ofrece un pequeño balneario privado en forma de suite doble.

Por medio de una decoración sencilla y natural, concebida para realzar lo mejor de los materiales con los que ha sido construido, Urquiola ha sabido crear un auténtico oasis de paz en uno de los barrios más animados de la capital de la moda italiana.


martes, 6 de agosto de 2013

Delicia londinense

Estoy tomando unos grandiosos días por algunos países de Europa. Uno de ellos es Gran Bretaña, en donde he disfrutado de Londres que, por cierto, está de fiesta con el nacimiento del hijo de los duques de Cambridge. 
Además de este gran ambiente he aprovechado pora caminar por sus calles y visitar lugares de interés, que son bastantes.
Me hospedo en el Westbury Mayfair de Londres, situado en Bond Street, a 15 minutos a pie de Buckingham Palace, así que imagínense todo el movimiento que se vive estos días "reales".
Las tiendas de diseñadores de Bond Street están a cinco minutos a  pie, y la estación de metro Oxford Circus, también, así que estoy muy bien ubicada.
Uno de sus restaurantes es el Alyn Williams, que acaba de obtener una estrella Michelin (a tan solo diez meses de haber abierto). Es sobrio, elegante,y ofrece comida europea creativa, elaborada con productos frescos de temporada.

Después de ocho años perfeccionando su oficio con Marcus Wareing, en el Berkeley Hotel, su chef del mismo nombre, Alyn Williams, entró en el centro de atención con la apertura de su restaurante homónimo en otoño de 2011 y ya ha creado un gran impacto.
Una estrella Michelin, tres premio AA Rosette, ranking top 15 en 100 mejores restaurantes del Reino Unido y el Chef Nacional de la corona el año han catapultado Alyn y a este sofisticado establecimiento en el top de la lista de los más deseados.
Para Alyn no hay ningún secreto para lograr una estrella Michelin: “Trabajé en restaurantes con estrellas Michelin. Es solamente  trabajar en el standard correcto, no hay una fórmula”, asegura el chef, quien también afirma que hace lo mejor que puede y cocina con pasión y con el corazón, así como que no cuenta con recetas secretas.
Para él, además, la comida no es clásica sino moderna, y no suele seguir las tendencias culinarias.
El restaurante está comprometido en utilizar los mejores ingredientes de temporada, manteniendo una cocina sencilla con toques contemporáneos, garantizando una presentación impecable y gran servicio, dirigido por Giancarlo Princigalli, quien se encarga de que todo sea impecable.
La sala de vinos es única y es el punto focal del restaurante donde hasta ocho personas pueden cenar rodeados por algunos de los mejores vinos del mundo. Aquí, el ritual ya es algo tradicional: los huéspedes eligen su vino y Alyn se encarga de crear un menú totalmente a la medida para complementar la botella elegida. 
Combinar la cocina contemporánea con un entorno intemporal, todo en un destino de lujo de cinco estrellas, Alyn Williams ha traído aún más calidad a este hotel de lujo.
En una pequeña entrevista en su restaurante londinense, este magnífico chef me confesó:
Su comida favorita: la india, aunque también le gusta mucho la típica comida inglesa
La mejor gastronomía para él: todavía la comida francesa es la mejor
Su platillo favorito: huevos cocidos, tostadas, brioche con trufas
Comida afrodisiaca: ostras y champagne
Bebida favorita: black velvet Guiness y champagne
Ciudades para visitar: New York y San Francisco
Ciudad para vivir: Aspen
Si Alyn fuera platillo sería: cordero y menta


miércoles, 31 de julio de 2013

Tesoro preciado

Cuidar de la uva como si fuera un tesoro sumamente preciado… ése es uno de los principales objetivos de una bodega de vitivinicultura, que la hace crecer, la “mima” y obtiene de ella lo mejor para convertirla en algo aún más sublime: un vino de gran calidad.

Pero para llegar a este final impactante es necesario todo un proceso, que cada bodega determina para tener la mejor cosecha posible.

Alrededor del mundo hay varios lugares que son unos paraísos para cultivar vides, uno de ellos es San Juan, Argentina, que poco a poco se ha labrado un nombre en este arte, gracias a bodegas como Valcosta Estate, que, desde 2004 ha elaborado vinos y ya tiene sus propias líneas con el propósito de conquistar tanto el mercado local como el internacional, éstas son: Guala (Dinosaurio), Pétreo y Huellas.

Inspirada en las fantásticas formas del Valle de la Luna, que está situado en el norte de la provincia de San Juan y tiene formaciones geológicas de entre 180 y 230 millones de años de antigüedad, Valcosta Estate es un excelente exponente que fusiona la naturaleza con la historia de los dinosaurios.

De hecho, Guala (Torrontés 2011 y 2012, Bonarda 2011 y 2012, Malbec 2011 y 2012 y Cabernet Sauvignon 2011 y 2012) es el primer eslabón en la cadena evolutiva de Valcosta Estate y representa a los antiguos moradores del Valle de la Luna con su vino atrapante y lleno de actitud.

Por su parte, en Pétreo (Malbec 2011) convergen la experiencia y la dedicación; sin embargo, está hecho principalmente para disfrutar en un momento extremo, el cual se grabará en tu memoria y sentidos.

Y Huellas no podría quedarse atrás (Malbe 2011) con un torrente de aromas elegantes e impactantes sabores que, como magia, aparecerán en tu boca.

Un placer sin reglas

Cabe destacar que la vitivinicultura en San Juan se desarrolla principalmente en el Valle de Tulum, ubicado al pie de la Cordillera de los Andes y con una longitud aproximada a los 100 kilómetros.

Aquí, las Bodegas Callia están a una altura de más de 600 metros sobre el nivel del mar y su construcción fue todo un desafío, porque el proyecto debía dar nueva vida a una antigua bodega, diseñada de forma tradicional.

Y aunque se quiso modernizar todo, el nuevo diseño arquitectónico conservó la esencia de su origen, respetando sobre todo a la naturaleza.

Hay que destacar que Callia, que tiene vinos como Alta Shiraz Malbec 2011, Reserve Torrontés 2011, Grand Callia 2007 y Dulce Natural 2011, creó éstos para ser disfrutados en cualquier momento, sin reglas preestablecidas, y la clave de su éxito está en tres variables:

• Las tierras de San Juan, con su clima seco y temperaturas estables.

• El Shiraz, una cepa con gran variabilidad de estilo aromático.

• La continua búsqueda de satisfacer un paladar que desea vinos nuevos, jóvenes y placenteros.

Una herencia familiar

La finca del Merced del Estero, de 14 hectáreas, se sitúa en el extremo oeste del Valle de Tulum, y es cultivada por la familia Rodríguez desde 1897.

De hecho, a finales de la década de los 90 comenzaron una reconversión de sus viñedos, implantando varietales tales como Cabernet

Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah, Malbec y Tannat, preservando un viejo parral de Torrontés.

Con el deseo de transformar sus uvas en vinos de alta calidad, en el 2004 construyeron una bodega boutique de estilo colonial con capacidad de elaboración de sesenta mil litros, con la más alta tecnología.

Y vaya que han logrado destacar, pues en el VII Concurso Mundial de Vinos Malbec al Mundo 2012, desarrollado en Mendoza, Bodega Merced del Estero ganó la Gran Medalla de Oro con el vino Mil Vientos Criado en Barricas Malbec 2011, quedando en segundo lugar en la competencia general con 97 puntos entre más de 200 muestras de más de 100 bodegas de Argentina, México, Chile, Brasil, Ecuador y Uruguay.

Y aunque la bodega no está dentro de la tradicional ruta del vino, tiene tanta fama que diariamente es visitada por cientos de turistas, que pueden ser parte de degustaciones.

Más de un siglo de experiencia

Las características únicas de la tierra casi virgen y el clima continental (sin influencia marítima) que existen en el Valle de Tulum, en San Juan, hacen de la
Bodega Augusto Pulenta una de las más especiales.

El inicio de la historia de la familia Pulenta en Argentina se remite a 1902, cuando el matrimonio compuesto por Ángelo Polenta y su esposa, Palma, llegó a Buenos Aires. Ese mismo día, el apellido Polenta se transformó en Pulenta.

Luego de llegar a San Juan, en 1914 compraron su primera parcela y plantaron su propia viña… así empezó esta empresa familiar, que es una de las pioneras de la vitivinicultura Argentina.

Uno de los grandes orgullos de esta bodega, situada también en el Valle de Tulum, es que ofrece vinos tintos de muy buen cuerpo y estructura y vinos blancos aromáticos, finos y delicados.

De hecho, comercializa los vinos Valbona, Valbona Selección (Roble, Blancos y Rosados) y Augusto P., su producto ícono.

Por supuesto, a través del tiempo, esta bodega no sólo ha puesto atención a la calidad de su uva, sino también a la cuestión de tener tecnología de punta, lo que hoy le permite tener una capacidad vinaria de 2 Millones de litros.

Con sabor añejado

La bodega de Bórbore es un orgullo de San Juan, sobre todo gracias a su precursor, José Bórbore, quien dejó su natal Italia, tras la Primera Guerra Mundial, para forjarse un futuro en Argentina.

Luego de mucho trabajo y sacrificio, en 1936 fundó su propia bodega en San Juan, que pasó por varios momentos muy duros, como los dos terremotos que la afectaron (1944 y 1977). Pero aun así, logró seguir en pie y es gracias a sus hijos que continúa siendo una parte importante de la historia de Argentina.

De hecho, la bodega tiene en su interior una casona de 1915, en perfecto estado de conservación, la cual sirve como un maravilloso lugar para charlar o hacer degustaciones.

Su meta es elaborar vinos de una calidad siempre creciente, tratando de reflejar el carácter y estilo argentino.

Ubicada en el Valle de Tulum, ésta se sirve del agua pura de deshielo proveniente de la Cordillera de los Andes, lo que le da un toque de frescura a sus productos, como Aya Malbec, Aya Syrah, Avanti Shiraz-Malbec y La Quebrada tinto y blanco

miércoles, 24 de julio de 2013

Recorrido vinícola

Durante el mes de junio se llevaron a cabo en la embajada argentina en México, importantes capacitaciones organizadas por Wines of Argentina, entidad que agrupa a las bodegas argentinas exportadoras de vinos. Los eventos organizados con el apoyo de la Asociación de Sommeliers Mexicanos, estuvieron dirigidos a profesionales del rubro, importadores y distribuidores;también se realizó el Seminario sobre “Terroir Malbec – Desde 22° a 42° Latitud Sur”.

La experta argentina María Laura Ortiz, Certified Sommelier by Court Master Sommelier y coordinadora de la Asociación Argentina de Sommeliers en Mendoza, fue la encargada de realizar las degustaciones a los más de 30 asistentes, quienes participaron en un recorrido por las distintas regiones productoras y por los diferentes estilos del Malbec, al igual que la Capacitación sobre “Diversidad Argentina entre 120 y 250 Mx”, también a cargo de María Laura  Ortiz, en la que se presentaron y degustaron vinos argentinos con una elevada relación calidad-precio.

 ¿Y por qué Malbec?

El Malbec es la cepa insignia de Argentina; el país que tiene mayor superficie de Malbec en el mundo. Es una cepa originaria del suroeste francés, en donde es llamada Côt, de estilo tánico y duro. Por su intenso color y sus matices oscuros, los vinos obtenidos con esta variedad se llamaban “los vinos negros de Cahors”. Estos vinos se consolidaron en la Edad Media y terminaron de fortalecerse en la modernidad.

La conquista del mercado inglés fue un paso decisivo en la valoración de esta cepa en Inglaterra y en el mundo. En 1852 esta variedad es llevada a Argentina por Michel A. Pouget, ingeniero agrónomo francés contratado por el gobierno nacional de este país. En 1863, la plaga de filoxera destruyó la viticultura francesa, por lo que el “Cot” cayó en el olvido dejando, sin embargo, una cultura de apreciación del Malbec ya construida.

El Malbec en particular se adapta rápidamente a los diversos terruños que ofrece la geografía del país y comienza a producir vinos incluso mejores que en su tierra de origen.Argentina se convierte en el único país en el que se encuentran cepas originales de Malbec auténticamente provenientes de Francia. Wines of Argentina; es la entidad que, desde 1993, promueve la marca y la imagen país de los vinos argentinos por el mundo dando a conocer todas las regiones productoras de Argentina.

Además, ayuda a orientar la estrategia exportadora de Argentina estudiando y analizando los cambios que se dan en los mercados de consumo. Su misión es colaborar en la consolidación de Argentina entre los principales países exportadores de vino del mundo y contribuir al éxito global de la industria vitivinícola argentina a través de la construcción de la marca “Vino Argentino”, procurando elevar la percepción positiva en el trade, los líderes de opinión y los consumidores.

Actualmente presta servicios a bodegas de todas las regiones vitivinícolas del país para que puedan promover sus productos en el mundo. Realizan numerosas actividades, entre las que se destacan ferias, giras y actividades en el exterior, degustaciones en Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica, Asia y Europa.

En respuesta al gran crecimiento registrado por la vitivinicultura en la última década, Wines of Argentina detectó la necesidad de contar con una nueva identidad que refleje la profesionalización, el crecimiento y el lugar que los vinos argentinos han sabido conseguir en el mundo.

martes, 16 de julio de 2013

Burbujeante verano

Perrier-Jouët y el verano

¿Existe una temporada más sexy que el verano? Esta es una estación cálida que invita a lucir los cuerpos bronceados, las siluetas bien cuidadas, la ropa sensual y los sabores frescos y seductores.
Perfectamente imaginable y deseable, así como un gran placer, es estar en un paradisiaco lugar sosteniendo una refrescante copa de champagne, pero no cualquier champagne, sino uno que nos seduzca, disfrutemos sorbo a sorbo, burbuja a burbuja y nos regale sabores inolvidables.

La mente es el mejor afrodisíaco, pero actúa con mayor frescura si es cubierta por una buena copa de un buen vino o de unas suaves burbujas…

Y para eso existe Perrier-Jouët, la casa que produce el champagne más caro del mundo y que se ha degustado por los grandes amantes de esta burbujeante bebida, no es fruto del azar. Es el resultado de casi dos siglos de refinamiento y emociones. Herencia de una casa nacida en 1811 gracias a la pasión de Adèle Jouët y Pierre-Nicolas Perrier. La familia Perrier posee viñedos desde el siglo XVIII en una de las mejores zonas vinícolas de Champagne en Francia.
e estos viñedos salen dos etiquetas finísimas de este delicioso líquido de estrellas, como lo llamó el monje Dom Perignon al beberla por primera vez.
El Perrier-Jouët Cuvée Belle Époque 2000 es el champán más extraordinario de Perrier-Jouët y una de las cuvées de prestigio más famosas del mundo y fue lanzado en 1969.
Perrier-Jouët Belle Époque es un equilibrado ensamblaje de las cosechas más prestigiosas del terruño del champagne: chardonnays de la Côte des Blancs, particularmente de Cramant, que le aportan su gran elegancia, con un pequeño porcentaje de pinot noir, responsable de sus notas frutales.

Con dos siglos de historia, los champagnes de Perrier-Jouët se distinguen por una importante proporción de chardonnay, procedente de las mejores laderas de la Côte des Blancs; champagnes de excepción, sutiles, seductores y con clase, madurados en galerías abovedadas, directamente cavadas en la caliza, en tres niveles y con un total de casi diez kilómetros y a 15 m. de profundidad.

La historia de la Casa Perrier-Jouët está íntimamente vinculada con el Art Nouveau de la Belle Époque, testigo de lo cual es un frasco esmaltado con anémonas en arabescos, imaginado por el maestro vidriero Émile Gallé en 1902, a petición de la Casa y que unos decenios más tarde se convirtió en el emblema de la Casa, con el lanzamiento de la prestigiosa Cuvée Belle Époque.

En 1990, esta bodega inauguró una mansión maravillosamente decorada por los artistas más prestigiosos del Art Nouveau (Majorelle, Gallé, Daum, Guimard, Lalique o Rodin), donde acoge a sus huéspedes con gran hospitalidad. La mansión cobija la primera colección privada de mobiliario y de objetos de arte de la Belle Époque.

Así que en este verano, saquemos nuestras mejores botellas, pongámoslas a enfriar y démonos ese burbujeante y divertido placer… Solos o acompañados, una sola copa puede ser nuestra mejor cómplice.

Y esta bebida, la más festiva y glamorosa que existe puede tener varias personalidades, pues además de disfrutarla sola, también es perfecta para preparar algunos cocteles. Te damos este par de ideas:

Bellini

Este coctel fue creado por Guiseppe Cipriani, uno de los dueños del bar de Venecia más famoso de la historia, el Harry’s Bar, en 1948. Mezcla 2/3 de champagne con 1/3 de puré o jugo de durazno o melocotón, todo muy frío. Puedes añadir unas gotas de limón para darle más acidez y se puede decorar con melocotón.

Mimosa.
No falta en los mejores brunch…
Está compuesto por una parte de champán y una parte de juego de naranja. Es suave y refrescante, con baja graduación alcohólica, y se sirve en copa de flauta.

viernes, 5 de julio de 2013

Junior Merino y sus cocteles

Reconocido como uno de los mejores mixólogos del mundo, Junior Merino creció en Mexico y comenzó a cocinar cuando solo tenía 10 años. Estas experiencias desde temprana edad sembraron un amor por el mestizaje culinario, o mezclar diversos sabores. Se mudó a Nueva York a los 16 años y empezó trabajando de busboy a bartender y eventualmente a gerente de bebidas de Roth’s Westside Steakhouse, mientras asistía a la secundaria y estudiaba el inglés y diseño gráfico.

Fue en Roth’s que Merino tuvo la oportunidad de crear su primera carta de vinos y cocteles, el cual le hizo ganar al restaurante el Award of Excellence del Wine Spectator. De allí entró el Court of Master Sommeliers. El talento natural de Merino lo llevó a crear cocteles para varios restaurantes y bares alrededor del mundo, incluyendo Rayuela y The Modern en Nueva York e Izote en Ciudad de Mexico. Actualmente colabora con Mexicana de Aviación y Celebrity Cruises Equinox.

En 2006 lanzó The Liquid Chef, si compañía que educa mixólogos y muestra el arte de los licores e ingredientes de todo el mundo. En 2006 Star Chefs lo nombró el Star Mixólogo del año y obtuvo un especial reconocimiento del gobierno de Mexico.

Entre sus empresas comerciales, su trabajo como consultor de prestigiosas marcas de licores y restaurantes alrededor del mundo, sus presentaciones públicas como juez en competencias, así como las menciones no solicitadas en la prensa, hoy el nombre y la marca de Junior The Liquid Chef ha sido vista por más de 60 millones de personas.

No es sorprendente que Liquid Chef Junior Merino, el maestro de los cocteleros, haya construido su carrera fusionando sabores exóticos e inesperados.

Con gran éxito, Junior ha implementado programas de cocteles en parques temáticos (Centro Epot) cruceros, (Celebrity Cruises) y líneas aéreas (Mexicana de Aviación) Ha creado cocteles de especialidad para docenas de restaurantes y bares de vanguardia alrededor del mundo, como son el Modern (NYC), el Hotel ANA (Tokio), Tequila (Philadelphia), La Condesa (Austin), una sucursal del afamado restaurante Izote en la Ciudad de México, entre otros.

También ha trabajado con celebridades como Oprah Winfrey, Justin Timberlake, Peter Gabriel, Cindy Lauper y Patricia Velásquez, así como y con importantes políticos, como el ex presidente Bill Clinton y el alcalde Michael Bloomberg.



De igual manera también ha creado numerosos cocteles únicos para compañías de licores como Cachaca Leblon, Tequila siembra azul, Combier, Mezcal ilegal, Machu Pisco, entre otros.

Finalmente Junior ha creado su propia línea de productos de marca registrada llamada Dainzu, que es utilizada en cada una de sus sociedades, con el fin de mantener un programa constante de calidad mundial.

Uno de sus cocteles veraniegos:

Pineapple-Passion (Piña pasional)

Ingredientes:
2 pequeñas piezas de piña
3/6 oz. de jugo de lima
1 1/2 oz. de concentrado de Caribik Sun Passion fruit
8-10 hojas de menta
1 3/4 oz. de Leblon Chacaca (licor brasileño)
3/4 oz. Sprite (soda)
Hielo

Preparación:

Vertir los primeros cuatro ingredientes en un vaso mezclador, agitarlo, añadir el Leblon Chacaca, la soda Sprite, hielo y agitar nuevamente. Servir en un vaso alto.